La Confederación de Cámaras Empresariales realizó el viernes 11 de setiembre, en el marco de la Rural del Prado 2026, una nueva edición de su tradicional encuentro anual, que este año se desarrolló bajo el título “Competitividad para crecer. Inversión, talento y productividad para el desarrollo”.
La actividad reunió al presidente de la República, Yamandú Orsi; autoridades nacionales; representantes de empresas públicas, agencias gubernamentales y del sistema educativo; dirigentes políticos; autoridades de las cámaras integrantes de la CCE y referentes de los distintos sectores de la actividad empresarial del país.
La apertura estuvo a cargo del presidente de la CCE, Leonardo Loureiro. Posteriormente expusieron el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Rodrigo Arim; la ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, y el subsecretario de Industria, Energía y Minería, Daniel Olesker.
Al iniciar su intervención, Loureiro planteó que la competitividad es una responsabilidad compartida por el Gobierno, las empresas, los trabajadores, la academia y el sistema educativo. No obstante, advirtió que “la responsabilidad sea de todos no puede significar que termine siendo de nadie”.
El presidente de la CCE señaló que corresponde a las empresas invertir, innovar, incorporar tecnología, capacitar a sus trabajadores, profesionalizar su gestión, buscar mercados y mejorar su productividad. Al mismo tiempo, sostuvo que existen condiciones estructurales que ninguna empresa puede resolver por sí sola, como la infraestructura, la apertura de mercados, el costo de la energía y la simplificación de los trámites públicos.
“La competitividad aparece cuando esas responsabilidades se encuentran”, afirmó.
Loureiro valoró el proyecto de Ley de Competitividad y Reducción del Costo de Vida impulsado por el Gobierno, pero señaló que representa solamente un primer paso. “La competitividad no cabe dentro de una ley. La competitividad es un sistema”, expresó, y destacó a la energía y la logística entre los principales asuntos estructurales que Uruguay debe abordar.
También se refirió a la participación de la Confederación en la construcción de la Estrategia Nacional de Desarrollo y destacó la definición de tres grandes pilares: competitividad, productividad y sostenibilidad. En ese marco, planteó la necesidad de que las estrategias de largo plazo produzcan transformaciones concretas en el corto y mediano plazo.
Otro de los ejes de su intervención fue la formación de las personas y la adaptación del trabajo ante los cambios tecnológicos. “No alcanza con ser de los mejores del barrio. Tenemos que preparar a nuestra gente para competir con el mundo”, sostuvo.
Inversión y políticas públicas para sostener el crecimiento
Rodrigo Arim analizó las condiciones que enfrenta Uruguay para sostener su crecimiento y destacó que la inversión pública y privada continúa situada en niveles relativamente bajos.
El director de la OPP señaló la necesidad de incentivar la inversión, ampliar el acceso al financiamiento —especialmente para las pequeñas y medianas empresas— y generar políticas públicas capaces de impulsar mejoras de productividad.
“La inversión pública tiene que funcionar como una palanca que logre hacer despegar la inversión privada en algunas áreas. Ya lo hizo Uruguay con la transición energética”, afirmó.
Arim también destacó la importancia de la logística, la energía, la innovación y la incorporación de nuevas tecnologías. En ese sentido, sostuvo que “el sector público y privado tiene que trabajar juntos porque no tenemos escala”.
Asimismo, planteó la necesidad de fortalecer la relación entre la generación de conocimiento y la actividad empresarial. “No hay forma de crecer que no implique construir puentes sistemáticos entre la generación de conocimiento y el sector productivo”, señaló.
En referencia a la Estrategia Nacional de Desarrollo, Arim sostuvo que debe funcionar como un ámbito capaz de articular políticas orientadas a la competitividad, la productividad y la sostenibilidad. “Sin políticas públicas activas, Uruguay tampoco tiene futuro en estas áreas”, concluyó.
Infraestructura y logística
Lucía Etcheverry centró su exposición en el papel de la infraestructura para reducir los costos logísticos, garantizar la conectividad y acompañar el desarrollo productivo del país.
La ministra destacó la necesidad de sostener la inversión y el mantenimiento de los 9.339 kilómetros de rutas nacionales. “Cada dólar que se invierte en mantenimiento significa una disminución de cuatro dólares posteriores, si se respetan los plazos necesarios”, explicó.
También se refirió al desarrollo de la multimodalidad y a la recuperación de la infraestructura ferroviaria. Entre los proyectos previstos mencionó la rehabilitación de la línea hacia Rivera, destinada a captar cargas del norte del país y de Brasil, así como la recuperación del puente ferroviario sobre el río Negro.
“El desarrollo del modo ferroviario no compite con el carretero, sino que es una complementación. Es un círculo virtuoso que permitirá mejorar todos los sectores de la economía”, sostuvo.
Segunda transición energética
Daniel Olesker presentó los principales lineamientos de la política industrial y de la segunda transición energética.
El subsecretario recordó que el 98% de la generación eléctrica del país proviene actualmente de fuentes renovables y señaló que, en el consumo industrial, la electricidad ya supera al conjunto de los combustibles fósiles.
Explicó que la nueva etapa de la transición energética procura reducir la utilización de combustibles fósiles, avanzar en la movilidad eléctrica y el transporte colectivo, aumentar el aprovechamiento de la biomasa e incorporar nuevas alternativas energéticas.
Olesker planteó que esta transformación debe desarrollarse de forma gradual y justa, contemplando sus efectos sobre los sectores productivos y los consumidores.
También se refirió a la decisión del Gobierno de no trasladar completamente al precio de los combustibles el impacto de la coyuntura internacional. “La posibilidad de no transferir al consumo los impactos de los precios internacionales generó un gasto, pero no podíamos hacer que pagaran los consumidores o productores en esta etapa”, afirmó.
El encuentro volvió a constituir un espacio de intercambio entre las autoridades públicas y la actividad empresarial sobre los desafíos estructurales que condicionan la capacidad de Uruguay para invertir, producir, innovar y crecer.
A continuación, compartimos el discurso completo del presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales, Leonardo Loureiro y la transmisión completa del evento.












